La cara es la zona que más miedo da y la que más se nota si queda mal. Con máquina se puede hacer bien, siempre que sepas dónde termina el pelo y dónde empieza la piel que hay que cuidar.
Un perro con mucho pelo en la cara se ve desprolijo y, peor, deja de ver bien y se le irritan los ojos. El objetivo no es pelarlo: es despejar los ojos, el hocico y el borde de las orejas.
- Prepara la máquina con la cuchilla y el peine que vas a usar, y revisa que no esté caliente.
- Trabaja con el perro quieto y de costado a ti; si hay otra persona, mejor.
- Mantén la piel tensa con la mano libre: la piel suelta se engancha.
- Corta el borde de las orejas y el hocico en el sentido del pelo, con pasadas cortas.
- Sobre los ojos, usa máquina sólo si tienes práctica; si no, tijera de punta redonda y peinilla.
- Limpia y revisa los ojos al terminar.
Mantener la cara despejada es lo que hace que el perro vea y coma cómodo. En Manto Real la cara se trabaja con máquina y tijera según la raza, y siempre revisamos los ojos antes de terminar.